El guardián del bosque
Soy Eru. No estoy acostumbrado a hablar sobre mí, pero... quizá pueda intentarlo.
Soy un Luthragon de Kamasylvia, un arquero entrenado con el arco durante muchas décadas. No soy el más fuerte ni el más famoso. Simplemente... hago lo mejor que puedo. Viví en Grana, aunque nunca fui el elfo más sociable. No terminaba de encajar en la sociedad Ganelle y prefería pasar el tiempo en las montañas de Valtarra y en los frondosos bosques.
Con el tiempo dejé mi tierra natal para viajar, pasando una larga temporada en el Bosque de Árboles de Hoja Larga y en las montañas de Kalis, esforzándome por construir mi propia vida en soledad. Después de todo, no se me da demasiado bien relacionarme con la gente, pero conseguí encontrar trabajo como camarero, mercenario, guardia, escolta de caravanas, explorador... He aceptado muchos encargos en los que mis flechas han acabado atravesando a toda clase de monstruos.
Cuando por fin me acostumbré a viajar lejos de casa, recorriendo el mundo, un día decidí ir a una fiesta de Halloween en una taberna. Fue allí donde conocí a varias personas que, todavía hoy, siguen siendo mis amigos. Y a ella. Hoy vivo en Heidel con mi compañera, rodeado de aquellos a quienes quiero. Tengo mi propia floristería, aunque no he dejado de viajar junto a mi amiga, la Arduanatt Diana.
Me encanta la tranquilidad de la naturaleza, el olor de la tierra húmeda después de la lluvia, el sonido de las hojas moviéndose con el viento... Disfruto tumbándome sobre la hierba en medio del bosque. No sé si tengo grandes sueños... solo quiero una vida tranquila, proteger a quienes me importan y seguir avanzando juntos con nuestras vidas. A pesar de las pesadillas de un deber ancestral ligado a las raíces de mi propia existencia, estamos viviendo nuestro mejor momento, algo que antes jamás habría imaginado. Y creo que eso es suficiente para mí.
